Recuerdo cuando, al vender el Sevilla a Reyes en enero del 2004, Lopera criticó la actitud del presidente sevillista, Del Nido, por haber dejado escapar a la "bandera del club" pocos meses antes de comenzar la temporada del centenario nervionense.
Año y medio después, en agosto del 2006, el presidente verdiblanco vendía a Joaquín, ídolo de la afición bética, a pocos días de comenzar la temporada del centenario del equipo de la Avenida de la Palmera.